Por Yonis Luis Reyes
Los acontecimientos que se desarrollan en Haití, tras la contundente advertencia del presidente salvadoreño Nayib Bukele a las organizaciones criminales que mantienen secuestrados a cuatro militares de su país, deben llamar profundamente la atención de la República Dominicana.
La crisis haitiana ha dejado de ser exclusivamente un problema interno de esa nación. Hoy constituye una amenaza para la estabilidad regional y un desafío que exige respuestas responsables, firmes y coordinadas de la comunidad internacional.
La República Dominicana no puede permanecer indiferente ante una crisis que se desarrolla al otro lado de nuestra frontera.
Nuestra Constitución, en su artículo 3, establece el carácter inviolable de nuestro territorio y la obligación de preservar nuestra soberanía nacional. Ese mandato constitucional debe traducirse en políticas preventivas, vigilancia fronteriza efectiva y una estrategia de seguridad sustentada en la inteligencia y la cooperación internacional.
La eventual intensificación de las operaciones militares contra las pandillas haitianas podría provocar desplazamientos poblacionales, nuevas presiones migratorias y riesgos de expansión de las actividades criminales.
Por eso, debemos comprender una verdad fundamental: la seguridad nacional no se improvisa cuando aparece la amenaza; se construye antes de que esta llegue.
Reconocer la determinación de un gobernante frente al crimen organizado no significa desconocer el derecho internacional ni justificar actuaciones contrarias a los derechos humanos. La autoridad del Estado debe ejercerse con firmeza, pero siempre dentro de la legalidad.
La República Dominicana necesita una política fronteriza que combine soberanía, inteligencia estratégica, diplomacia y respeto a la dignidad humana.
No se trata de promover la guerra, sino de garantizar la paz. No se trata de sembrar temor, sino de impedir que la violencia ajena comprometa nuestro futuro.
Los pueblos que no anticipan los acontecimientos terminan sufriendo sus consecuencias.
¡La soberanía no se negocia, la seguridad no se improvisa y la paz se defiende con inteligencia, autoridad y visión de Estado!
YONIS LUIS REYES
Siempre contigo
